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Las habas anchas de Leonforte se cultivan en el territorio del municipio de Leonforte y en los municipios limítrofes (Assoro, Nissoria, Enna). Gran parte de las operaciones inherentes a su cultivo se hacen todavía manualmente. Las operaciones de cultivo se hacen todavía a través de métodos que derivan de los egipcios y de los romanos: prácticamente todavía hoy el haba ancha de Leonforte se cultiva de la misma manera. De una tradición secular esta tipo especial de legumbre es capaz de transmitir los gustos y sabores que se pierden en la noche del tiempo
Técnicas de cultivo:
Las habas se siembran en el mes de noviembre/diciembre. Siembras tardías pueden prevenir ataques de temibles parásitos del haba. La siembre se hace preparando los arados en filas paralelas.
Así se siembra en hileras separadas entre sí por 1,50 metros, para permitir el paso de los operadores y agilizar así las operaciones de limpiado y zapado, importantes para evitar la proliferación de hierbas indeseadas.
Estas operaciones se hacen todavía manualmente, con el auxilio de una zapa: gracias al empleo de esta técnica se evita el uso de herbicidas. Luego de 20-30 días comienzan a crecer los plantines que tienen un lento crecimiento en los meses más fríos. La floración tiene lugar hacia fines de marzo y la primera mitad de abril, cuando la temperatura media diaria empieza a aumentar notablemente. Luego de la polinización inicia el proceso de maduración que llevará desde el inicio a la formación de las "favaiane" (habas en estado verde) y luego de la maduración definitiva cuando obtendremos las habas secas. De esta manera las plantas se cortan por la base, con la utilización de la hoz y se juntan y dejan desecar: una lluvia tardía en en este momento podría comprometer toda la producción.
Una vez desecadas se llevan a un lugar preparando el terreno de manera de hacerlo muy compacto desparramando paja. En este punto tienen inicio las operaciones de zarandeo, se muelen de manera de obtener la paja. En un tiempo estas operaciones se hacían pisando las plantas con una mula, hoy se utilizan moledoras. Ahora las habas se deben "despajear" es decir separar las habas de la paja. Esta es una de las operaciones más ingeniosas y fascinantes: a través de grandes palas el conjunto de paja y semillas se tira por el aire. Es un trabajo que requiere notable fuerza física y maestría (es un trabajo enteramente manual) el resto lo hace el viento que separa la paja (más liviana) de las semillas (más pesadas que la paja) y luego tenemos las semillas por un lado y la paja por otro. Seguidamente las habas se recogen en sacos y se transportan a un depósito en donde se esterilizan para detener la proliferación de parásitos como el Brucus Rufimanus.
Luego se separan las más grandes de las más pequeñas a través de un tamizado: las primeras serán utilizadas para la alimentación humana y la segunda para la alimentación agrícola. Las habas se someten a la última fase de elaboración: hace falta quitar las impurezas, eventuales semillas de otras especias (si están presentes) las semillas que presentan coloración oscura, las semillas imperfectas o que han sido atacadas por insectos, etc.
También en esta última fase de elaboración todo es manual sin ninguna maquinaria. Prácticamente las habas se controlan una por una: es fácil darse cuenta que este tipo de operaciones requieren muchísimo trabajo y que hacen falta tiempo muy largos para "ver" cada una de las partes del haba.
Ahora las habas están listas para ser degustadas.