14/07/2016
- Es el queso príncipe de los pastos alpinos por los lugares donde se procesa y por su antigua técnica. Sobre las montañas de la Valtellina, en la provincia de Sondrio, las vacas, acompañadas de cabras, se mueven por los altos prados. La leche mezclada que fluye es hábilmente trabajada, queso graso, de medio o largo curado, de pasta semidura o dura, dependiendo del curado.
El color es amarillo pajizo, tiende a marrón a medida que madura. La pasta es untuosa, elástica apenas curada y dura con el tiempo. El color es amarillo pajizo, con agujeros dispersos.
Es aconsejable probarlo en pureza, sino también con miel. Con vinos tintos. Por su excelencia, se puede definir el "rey de los pastos de montaña".
El sabor de Bitto es dulce, delicado y encarna las esencias alpinas; Se vuelve más intenso a medida que madura y se puede curar hasta un máximo de diez años, para convertirse en uno de los más buscados en el mundo del queso.