04/02/2022
- La sinceridad con respecto a un vino puede parecer un término completamente abstracto, poco verificable y comprobable, pero todo queda más claro después de probar los vinos de G.D Vajra.
Una bodega que nació a contracorriente, cuando en los años 80, a pesar del avance de la robustez y el uso masivo de barricas, aquí ya se apostó por la expresión directa y espontánea del viñedo, ya bajo un sistema ecológico.
Por eso podemos llamarla realmente una filosofía de producción, porque se ha mantenido desde el primer día hasta hoy como el hilo conductor de la bodega, trascendiendo el tiempo, ciertamente evolucionando y adaptándose a las innovaciones pero manteniendo su propia alma.
Aromas y sabores nítidos pero no exagerados se desprenden de cada copa de los vinos de Vajra, empezando por el aterciopelado Nebbiolo y la complejidad aromática de su hermano mayor Barolo, así como el Barbera con su frescura y delicada frutosidad, hasta el Riesling del que Vajra fue pionero en el Piamonte, con resultados excepcionales y un vino de corte muy personal y un excepcional componente mineral que garantiza su evolución con los años.