29/04/2014
- Una mezcla compuesta de carne, grasa y semillas de hinojo salvaje, cosechado en los campos de la Toscana, un plato típico de la tradición florentina.
La semilla del hinojo recién cosechado se usa para aromatizar la carne del cerdo con granos de pimienta, ajo y sal. Característico de este embutido además del perfume de hinojo salvaje es su suavidad.
La panceta se tritura junto con la parte magra del cerdo luego se hace una pasta con vino blanco, sal, pimienta e hinojo salvaje, embutido en tripa de vaca y estacionado por algunos meses.
Se degusta cortada a mano rigurosamente.