I Capitani: Un buen vino se puede hacer en la bodega pero un vino excepcional se puede hacer solamente con el trabajo duro en la viña
29/07/2016
- Todo parte de nuestros viñedos, centro de un terroir de excelencia, orgullo de una tierra.
Nuestros viñedos son nuestro mayor orgullo y es desde hace más de un siglo que los cultivamos con gran pasión para recoger los mejores frutos destinados a vinos que emocionan. Nuestra receta es simple, nada de complicado: un terroit excepcionalmente apto, las colinas mejores expuestas al sol y a los vientos, mucho trabajo y experiencia.
Los principios y la filosofía desarrollados en nuestro viñedo "Bosco Faiano" se aplican todos los días a nuestros viñedos. La utilización de las técnicas de cultivo, la racionalización de la gestión fitosanitaria a través de la opción de conducir los viñedos en lucha integrada, la limitación de los abonos, la investigación de clones y el estudio de las mejores situaciones ambientales para el cultivo son el camino principal para obtener desde el inicio, I Capitani vinificaron las propias uvas en ambientes idóneos sirviéndose de equipos de vanguardia. Un testimonio de ellos es la bodega histórica todo en piedra y ladrillos, recuperada como era antes del terremoto de 1980 y sede hoy de un pequeño museo donde están expuestos, juntos a cientos de utensilios de la la vida campesina, también varias piezas del anticuario enológico. Entre las bombas y pistones en hierro y madera, los primeros ejemplo en el sur de Italia de máquinas específicas para la elaboración de vinos en la bodega. Maquinas ideadas por el hombre para hacer mejor su trabajo.
Así hoy, más que nunca, la bodega es el lugar donde se emplean las tecnologías más modernas para preservar las tradiciones más antiguas. La experimentación constante y las colaboraciones de enólogos de reconocido prestigio continúan a ser el punto de fuerza de una producción de excelencia.
La bodega completamente enterrada garantiza condiciones de estabilidad térmica natural, ideales para la producción de vinos, evitando el uso de energía para la climatización. La vinificación comienza con la selección de los acinos; manos expertas seleccionan los mejores. En un ambiente controla se continúan las siguientes fases de elaboración. El mosto se mueve dulcemente y se convierte en vino pasando por las tinas de acero inoxidable y luego a las barricas de grandes dimensiones, tostado y maderas diferentes, y de allí a la botella. En todo el proceso rigen las normas para reducir al mínimo cualquier agente artificial. El objetivo es exaltar y preservar la calidad de nuestras uvas, en el respeto de la tradición. Esto no quiere decir que se renuncia a la experimentación con curiosidad; ella es para nosotros la fuente indiscutida de nuestro gran éxito.