28/04/2016
- Es un pequeño salame típico de la región de Parma, y se produce con la carne obtenida de la elaboración del Culatello.
En el pasado cada familia criaba en casa sus cerdos (todavía sigue sucediendo en algunos casos hoy también): animal bendecido que se alimentaba con las sobras de la cocina, ya que nada se despreciaba.
Justamente de estas producciones caseras nace el Strolghino, que era el primer salame que se comía luego de pocas semanas de la elaboración de la carne del cerdo.
La selección de las carnes es muy cuidadosa, al igual que el resto de los ingredientes; ésta es una fase esencial para la buena elaboración de los salames.
Luego del picado, la pasta se embute en una tripa extremadamente delgada que acelera su secado y lo lleva a madurarse en poco tiempo.
Delicado y liviano en su gusto, debe consumirse cuando todavía está blando. El modo mejor de preparar el Strolghino es el de cortarlo en fetas gruesas. Según la tradición (en el pasado se comía incluso de a mordiscos) se come con pan o galletas secas.
Es ideal para comer en los aperitivos. Muy apetitoso si se combina con vinos frescos y delicados tanto comunes como espumantes.