Marca: Dal Forno Romano
El amarone difiere del Valpolicella por dos simples motivos. El primero tiene que ver con la duración del período de secado, que en este caso se extiende por tres largos meses, antes que por uno y medio. El segundo alude en cambio a la edad de los viñedos. Nuestra filosofía como bodega prevé que para producir el Amarone, se tengan que utilizar solamente los racimos cosechados de las viñas con más de diez años. Las vides más jóvenes se destinan por tanto únicamente a la producción de Valpolicella.
Hecha esta aclaración por cuanto respecta a estas diferencias y a otras pequeñas variaciones sobre el porcentaje de las variedades utilizadas, se puede afirmar que estos dos vinos son prácticamente idénticos, en el sentido que el proceso utilizan para su producción y maduración son exactamente los mismos.
Aclarado esto, el Amarone se distingue de su hermano menor en cuanto a potencia y elegancia. Sin dudas la complejidad de este vino es superior respecto al Valpolicella y lo coloca en la categoría de vinos que normalmente definimos como de meditación.
Complejas notas aromáticas, que van desde las amarenas, a los arándanos, al chocolate, son la premonición de la suntuosa expresión de la fruta madura que va en la boca con persistencia invasiva. El final cierra con sinuosos matices de trufa, tabaco y cuero nuevo.
Es un vino de un potencial todavía desconocido, pero su profundidad nos permite esperar que tendrá una larguísima evolución delante de sí.
Ficha técnica de la producción del Amarone:
Terreno: de origen aluvional, compuesto por el 70% de grava, 15 % limo y 15 % de arcilla.
Período de cosecha: desde el 20 de septiembre al 25 de octubre, luego de seleccionar los mejores racimos, manualmente se seleccionan sólo los mejores. La uva cosechada se deja en plateaux de plástico y se deja reposar por tres meses en amplios locales abiertos, donde un innovador sistema de ventilación permite mantener el flujo de aire muy elevado y muy capilar.
Cepa:60% Corvina, 20% Rondinella, 10% Oseleta, 10% Croatina. Las uvas destinadas al Amarone provienen exclusivamente de los viñedos que hayan superado una edad mínima de 10 años.
Despalillado: inicia hacia la mitad de diciembre, luego de una selección manual en cada uno de los racimos, con el fin de remover todas las semillas que aparecieron durante los meses de desecado.
Fermentación: en tinas de acero a temperatura controlado (unos 28°C) dotadas de una sofisticada instalación computarizada que permite efectuar holladuras automáticas por un período de unos quince días, incluida la maceración final de dos días.
Añejamiento: luego de la decantación, a mediados de enero, el Amarone, que todavía tiene un residuo de azúcar, se deja en barricas nuevas, donde retoma una lentísima actividad fermentativa que se extiende por otros dieciocho meses. El estacionado total en barricas dura 36 meses.
Embotellamiento: fase final del proceso productivo, que se realiza luego del ensamble de varias barricas y la filtración de la masa obtenido. Un último añejamiento de 24 meses en botella precede la puesta en el mercado del producto terminado.
El amarone difiere del Valpolicella por dos simples motivos. El primero tiene que ver con la duración del período de secado, que en este caso se extiende por tres largos meses, antes que por uno y medio. El segundo alude en cambio a la edad de los viñedos. Nuestra filosofía como bodega prevé que para producir el Amarone, se tengan que utilizar solamente los racimos cosechados de las viñas con más de diez años. Las vides más jóvenes se destinan por tanto únicamente a la producción de Valpolicella.
Hecha esta aclaración por cuanto respecta a estas diferencias y a otras pequeñas variaciones sobre el porcentaje de las variedades utilizadas, se puede afirmar que estos dos vinos son prácticamente idénticos, en el sentido que el proceso utilizan para su producción y maduración son exactamente los mismos.
Aclarado esto, el Amarone se distingue de su hermano menor en cuanto a potencia y elegancia. Sin dudas la complejidad de este vino es superior respecto al Valpolicella y lo coloca en la categoría de vinos que normalmente definimos como de meditación.
Complejas notas aromáticas, que van desde las amarenas, a los arándanos, al chocolate, son la premonición de la suntuosa expresión de la fruta madura que va en la boca con persistencia invasiva. El final cierra con sinuosos matices de trufa, tabaco y cuero nuevo.
Es un vino de un potencial todavía desconocido, pero su profundidad nos permite esperar que tendrá una larguísima evolución delante de sí.
Ficha técnica de la producción del Amarone:
Terreno: de origen aluvional, compuesto por el 70% de grava, 15 % limo y 15 % de arcilla.
Período de cosecha: desde el 20 de septiembre al 25 de octubre, luego de seleccionar los mejores racimos, manualmente se seleccionan sólo los mejores. La uva cosechada se deja en plateaux de plástico y se deja reposar por tres meses en amplios locales abiertos, donde un innovador sistema de ventilación permite mantener el flujo de aire muy elevado y muy capilar.
Cepa:60% Corvina, 20% Rondinella, 10% Oseleta, 10% Croatina. Las uvas destinadas al Amarone provienen exclusivamente de los viñedos que hayan superado una edad mínima de 10 años.
Despalillado: inicia hacia la mitad de diciembre, luego de una selección manual en cada uno de los racimos, con el fin de remover todas las semillas que aparecieron durante los meses de desecado.
Fermentación: en tinas de acero a temperatura controlado (unos 28°C) dotadas de una sofisticada instalación computarizada que permite efectuar holladuras automáticas por un período de unos quince días, incluida la maceración final de dos días.
Añejamiento: luego de la decantación, a mediados de enero, el Amarone, que todavía tiene un residuo de azúcar, se deja en barricas nuevas, donde retoma una lentísima actividad fermentativa que se extiende por otros dieciocho meses. El estacionado total en barricas dura 36 meses.
Embotellamiento: fase final del proceso productivo, que se realiza luego del ensamble de varias barricas y la filtración de la masa obtenido. Un último añejamiento de 24 meses en botella precede la puesta en el mercado del producto terminado.
Il vino contiene contiene solfiti.
