Marca: Braulio
El amargo Braulo nace en Bormio en Valtellina. Esta tierra no ofrece gran hospitalidad a las viñas, pero es rica en hierbas y flores. Es a partir de ellas que en 1875 nace el amargo Braulio. La receta original contempla la mezcla de asencio, aquilea moscata, genciana y jenjibre, una fase de desecado, una de maceración en azúcar y en alcohol por un mes y dos años de añejamiento en barriles de roble. El nombre de este amargo deriva del monte Braulio, uno de los montes más bellos del parque nacional de Stelvio. Sobre sus pendientes se recogen plantas, raíces, flores y bayas utilizadas para su preparación. El amargo Braulio se sirve frío, solo o con hielo, o también diluido con agua y seltz. Puede calentarse también sin llevarlo a ebullición, luego dejarlo enfriar un poco y servirlo todavía caliente en tazas de grog.
El amargo Braulo nace en Bormio en Valtellina. Esta tierra no ofrece gran hospitalidad a las viñas, pero es rica en hierbas y flores. Es a partir de ellas que en 1875 nace el amargo Braulio. La receta original contempla la mezcla de asencio, aquilea moscata, genciana y jenjibre, una fase de desecado, una de maceración en azúcar y en alcohol por un mes y dos años de añejamiento en barriles de roble. El nombre de este amargo deriva del monte Braulio, uno de los montes más bellos del parque nacional de Stelvio. Sobre sus pendientes se recogen plantas, raíces, flores y bayas utilizadas para su preparación. El amargo Braulio se sirve frío, solo o con hielo, o también diluido con agua y seltz. Puede calentarse también sin llevarlo a ebullición, luego dejarlo enfriar un poco y servirlo todavía caliente en tazas de grog.
