Marca: Gragnano in corsa
La Pasta de Gragnano, con ese aporte extra que hace que la elijan, incluso en el exterior, es le respeto por los antiguos saberes, el conocimiento de las mejores sémolas, rigurosamente de grano duro, el uso de las cuchillas tradicionales, la gran variedad de formatos, más de 140, muchos de los cuales inventados justamente en Gragnano, el agua cristalina de los Montes Lattari, ya decantada por los antiguos escritores romanos, y la pasión por este oficio que reúne empresarios y maestros, que en el curso de los siglos, entre miles de dificultades y sacrificios de generaciones enteras han hecho de él un arte. El Arte Blanco.
Pasta obtenida con las mejores sémolas de grano duro, mezcladas con la preciosa agua de Gragnano. Dedicadas a la princesa Mafalda de Savoya, en Nápoles se las llamaban "Fettuccelle Ricche" no casualmente: el típico formato ondulado exalta las salsas, un formato que conoce de domingos en Nápoles.
Marca: Gragnano in Corsa
La Pasta de Gragnano, con ese aporte extra que hace que la elijan, incluso en el exterior, es le respeto por los antiguos saberes, el conocimiento de las mejores sémolas, rigurosamente de grano duro, el uso de las cuchillas tradicionales, la gran variedad de formatos, más de 140, muchos de los cuales inventados justamente en Gragnano, el agua cristalina de los Montes Lattari, ya decantada por los antiguos escritores romanos, y la pasión por este oficio que reúne empresarios y maestros, que en el curso de los siglos, entre miles de dificultades y sacrificios de generaciones enteras han hecho de él un arte. El Arte Blanco.
Pasta obtenida con las mejores sémolas de grano duro, mezcladas con la preciosa agua de Gragnano. Dedicadas a la princesa Mafalda de Savoya, en Nápoles se las llamaban "Fettuccelle Ricche" no casualmente: el típico formato ondulado exalta las salsas, un formato que conoce de domingos en Nápoles.
Marca: Gragnano in Corsa
